Los tiroteos masivos en El Paso, Texas, y en Dayton, Ohio, son tragedias espantosas. En el caso del tiroteo de El Paso, el presunto tirador terrorista parece haberse inspirado en el foro del sitio web 8chan. En función de las pruebas que tenemos, aparentemente publicó su opinión en el sitio justo antes de iniciar su terrible ataque en el Walmart de El Paso donde asesinó a 20 personas.

Lamentablemente, este no es un incidente aislado. Sucedió algo muy parecido en 8chan antes del ataque terrorista en Christchurch, Nueva Zelanda. El tirador de El Paso se refirió específicamente al incidente de Christchurch y parece haberse inspirado en las discusiones no moderadas en 8chan que alababan la masacre anterior. En otra tragedia, el presunto asesino del tiroteo de la sinagoga de Poway, California, también publicó una “carta abierta” cargada de odio en 8chan. 8chan ha demostrado, en repetidas ocasiones, ser un foco de odio.

8chan es una de las más de 19 millones de propiedades de Internet que utilizan el servicio de Cloudflare. Acabamos de enviar un aviso de cancelación de servicio a 8chan como cliente, que tendrá vigencia a partir de esta medianoche, hora del Pacífico. La razón es simple: han demostrado que no respetan la ley y esa falta de respeto a la ley ha causado muchas muertes trágicas. Si bien es posible que 8chan no haya violado la ley al no moderar esta comunidad cargada de odio, ha propiciado un entorno que viola su espíritu.

No tomamos esta decisión a la ligera. Cloudflare es un operador de red. De acuerdo con nuestro objetivo de ayudar a crear una mejor internet, hemos considerado la importancia de brindar servicios de seguridad de manera amplia para garantizar la seguridad de la mayor cantidad de usuarios y, de ese modo, hacer que los ciberataques resulten menos atractivos, independientemente del contenido de esos sitios web.  Muchos de nuestros clientes administran plataformas propias en nuestra red. Si nuestras políticas son más conservadoras que las suyas, la capacidad de administrar sus servicios y de establecer sus propias políticas se ve limitada de manera efectiva. Toleramos, aunque con disgusto, el contenido que nos parece censurable, pero establecemos un límite en el caso de las plataformas que demostraron que inspiran de manera directa eventos trágicos y cuyo diseño no respeta la ley. 8chan ha traspasado ese límite. Por lo tanto, ya no se le permitirá utilizar nuestros servicios.

Qué sucederá a continuación

Lamentablemente, ya hemos visto esta situación, por lo tanto, tenemos bastante claro cuáles son las consecuencias. Hace casi exactamente dos años tomamos la determinación de cancelar otro sitio desagradable que usaba la red de Cloudflare: el Daily Stormer. Esta decisión causó una breve interrupción en las operaciones del sitio, pero rápidamente regresó a internet con el servicio de un competidor de Cloudflare. Ese competidor en ese momento promocionó como una particularidad el hecho de que no respondían a procesos legales. En la actualidad, el Daily Stormer aún está disponible y sigue siendo desagradable. Se jacta de tener más lectores que nunca. Si bien ya no resulta un problema para Cloudflare, sigue siendo un problema de internet.

No tengo dudas de que volveremos a ver lo mismo con 8chan. Si bien la eliminación de 8chan evita las críticas hacia nosotros, no aborda el problema de porqué estos sitios cargados de odio se propagan en internet. No aborda el motivo por el que se producen los tiroteos masivos. No aborda el motivo por el que parte de la población se siente desencantada y convierte ese desencanto en odio. Con esta medida resolvemos nuestro problema, pero no resolvemos el problema de internet.

En los dos años transcurridos a partir de nuestra cancelación de los servicios a Daily Stormer, hemos tratado de resolver el problema más profundo de internet mediante nuestro compromiso con las organizaciones policiales y de la sociedad civil para tratar de buscar soluciones. Entre otras cosas, a partir de ese compromiso, colaboramos mediante la supervisión de sitios de nuestra red que presentan una posible carga de odio y la notificación a las fuerzas policiales cuando se encuentra contenido que indica una violencia potencial. Continuaremos trabajando en el proceso legal para compartir información, siempre que podamos, y de este modo evitar terribles actos de violencia. Creemos que es nuestra responsabilidad y, debido a la escala y al alcance de Cloudflare, esperamos seguir avanzando para encontrar una solución al problema más profundo.

Estado de derecho

Seguimos sintiéndonos muy incómodos en el papel de árbitros de contenido y no pensamos ejercerlo con frecuencia. Algunos han hecho una especulación errónea al afirmar que esto se debe a una concepción de la Primera Enmienda a la Constitución de Estados Unidos. Esta suposición es incorrecta. En primer lugar, somos una empresa privada y no estamos sujetos a la Primera Enmienda. En segundo lugar, la gran mayoría de nuestros clientes, y más del 50% de nuestros ingresos, provienen de otros países y no de Estados Unidos, donde no se aplican la Primera Enmienda ni las protecciones de libertad de expresión igualmente libertarias. La única relevancia con respecto a la Primera Enmienda en este y en otros casos es que nos permite elegir con quién  sí y con quién no hacemos negocios; no nos obliga a hacer negocios con todos.

Nos hemos concentrado en otra idea mucho más universal: el Estado de derecho. El Estado de derecho exige que las políticas sean transparentes y coherentes. Si bien se ha articulado como un marco para garantizar el modo en que los gobiernos garantizan su legitimidad, lo hemos utilizado como referente cuando creamos nuestras propias políticas.

Hemos tenido éxito porque contamos con una solución tecnológica muy eficaz que ofrece seguridad, rendimiento y fiabilidad de una manera asequible y fácil de usar. Como consecuencia, una gran parte de internet ahora utiliza nuestra red. El 10% del millón de propiedades más visitadas, el 17% de las 100.000 más visitadas y el 19% de las 10.000 más visitadas utilizan hoy nuestros servicios. El 10% de las empresas de la lista Fortune 1000 son clientes que pagan por los servicios de Cloudflare.

Cloudflare no es un régimen gubernamental. Si bien hemos tenido éxito como empresa, eso no nos da legitimidad política para tomar decisiones y determinar qué contenido es bueno o malo. Tampoco debería hacerlo. Las preguntas sobre contenido son verdaderas cuestiones sociales que necesitan soluciones políticamente legítimas. Seguiremos colaborando con legisladores de todo el mundo a medida que se establezcan límites de lo que es aceptable en sus países a través del debido proceso legal. Y respetaremos esos límites en el momento y el lugar en que se establecen.

Europa, por ejemplo, ha tomado una iniciativa con respecto a esto. Como hemos visto, los gobiernos allí intentan abordar el contenido de odio y terror en línea, se reconoce que las empresas que organizan y promueven contenido, como Facebook y YouTube, deben tener más obligaciones que aquellas que son solo un vehículo para transmitir ese contenido. Los canales de transmisión, como Cloudflare, no son visibles para los usuarios y, por lo tanto, no pueden ser transparentes y coherentes con respecto a sus políticas.

La pregunta que aún sigue sin respuesta es ¿cómo debe tratar la ley a las plataformas que ignoran o impiden de manera activa el Estado de derecho? Eso se asemeja más a la situación que hemos visto con el Daily Stormer y 8chan. Son plataformas que no respetan la ley. En casos como estos, donde las plataformas han sido diseñadas de manera tal que no respetan la ley y no están moderadas, y donde se ha demostrado que las plataformas pueden causar daños reales, es posible que la ley necesite soluciones adicionales. Nosotros y otras empresas tecnológicas debemos trabajar con los formuladores de políticas para ayudarles a entender el problema y definir estas soluciones. Y, en algunos casos, es posible que sea necesario poner en movimiento los mecanismos de aplicación más allá de la oferta técnica.

Nuestra obligación

La misión de Cloudflare es ayudar a crear una mejor internet. En cierto modo rechazar a 8chan como cliente resulta fácil. No respeta la ley y esa falta de respeto a la ley ha contribuido en muchas tragedias espantosas. Ya es hora de decir basta.

Lo que resulta difícil es definir una política para aplicar de manera transparente y consistente en el futuro. Nosotros, y otras empresas tecnológicas similares que permiten el funcionamiento de gran parte de internet, tenemos la obligación de ayudar a proponer soluciones para enfrentar los problemas de los cuales no nos sentimos orgullosos. Esa es nuestra obligación y nuestro compromiso.

Lamentablemente, las medidas que tomemos hoy no solucionarán el problema del odio en internet. Y seguramente ni siquiera podrán eliminar sitios como 8chan de internet. Pero es lo que se debe hacer. El odio en internet es un verdadero problema. Estas son algunas de las organizaciones que trabajan de manera activa para abordar este problema:

Todo nuestro equipo de Cloudflare brinda sus condolencias a las familias que esta noche perdieron a sus seres queridos en los hechos de El Paso, Texas, y Dayton, Ohio.